Sin ti no tira. Y eso te encanta
Tu equipo no piensa: pregunta. Y tú contestas. A las 22:40, desde la cena, con los tuyos delante, porque “es un momento”.
Yo lo hice durante años. Y lo contaba como virtud: mi gente me necesita. Hasta que me fijé en un detalle: esas dudas siempre las contestaba justo en los ratos que eran míos. Desde la cena. Desde el coche. Desde el domingo.
La duda no era la duda. Era la puerta. La puerta de la huida respetable: la única que encima te agradecen. Mientras contestas, no te sientas con lo tuyo. Y además, quedas bien.
No digo que dejes de ayudar. Digo que mires desde dónde lo haces. Si el móvil ya está en tu mano antes de leer la duda, no era la duda. Era la salida.
La próxima vez que te oigas decir “es que me necesitan”, antes de contestar, pregúntate: ¿de qué me estoy yendo yo ahora mismo?
¿Cuántas de esas dudas te las han preguntado realmente, y cuántas te las has buscado tú?
Lo que acabas de leer, ¿te resuena?
Déjame tu correo y te envío dos nuevos escritos cada semana: dos piezas breves sobre pillarte huyendo y volver a habitar tu tiempo.
Te das de baja cuando quieras.

Jorge Cebrián De Irueta
Directivo de operaciones. Construyo Habita Tu Tiempo, un entrenamiento de presencia para directivos.