No es qué haces. Es cómo

Hace unos días publiqué aquí un post sobre dejar de huir hacia las pantallas.

Y luego me pasé la tarde refrescándolo cada 5 minutos, a ver cuántos likes llevaba. La ironía es perfecta, lo sé. Escribir sobre no escapar al móvil y acto seguido escaparme al móvil. Mi marido se reía…

Y no, no es que no me diera cuenta. Me daba cuenta perfectamente. Ese tirón no se va: ni con los años, ni con toda la práctica del mundo. Lo sigo sintiendo como todo el mundo.

Lo que cambia, después de años de práctica, es lo que hago con él. No me peleo conmigo, no me juzgo, no me culpo. Me veo, me río, lo comparto. Lo miro con cariño en lugar de con reproche.

Y lo suelto.

Y ahí está, para mí, toda la diferencia.

Porque esto no va de no mirar nunca el móvil, ni de no ver una serie, ni de no escaparte un finde a desconectar. Un compañero me lo decía muy bien estos días: cada uno tiene su forma de descansar, y una serie o una escapada pueden estar perfectamente bien.

La pregunta no es QUÉ haces. Es CÓMO.

Mirar el móvil por inercia. Llenar el tiempo para no pensar. Encender la tele en automático. Eso es evasión. Estar sin estar.

El mismo gesto, hecho con conciencia, eligiéndolo, sabiendo lo que haces y por qué, ya no es una huida. Lo único que cambia es la luz, y la amabilidad, que le pones encima.

No hace falta dejar de hacer cosas. Hace falta dejar de hacerlas dormido, y dejar de castigarse por hacerlas.

Ahora mismo, leyendo esto, ¿estás aquí de verdad, o con media cabeza en otra pantalla?

Jorge Cebrian De Irueta

Jorge Cebrián De Irueta

Directivo de operaciones. Construyo Habita Tu Tiempo, un entrenamiento de presencia para directivos.