Llevas 2 semanas sin tener esa conversación. La has tenido 30 veces
Con tu pareja, en el coche. Con un amigo, en la terraza. Contigo mismo, a las 3 de la mañana. En la ducha, ensayando la frase con la que vas a empezar el lunes. Con todo el mundo, menos con quien tiene que oírla.
Llega el lunes y “esta semana mejor no, está en pleno cierre trimestral“. Y la conversación vuelve a la ducha.
Se llama prudencia. Y a veces lo es. Pero fíjate en el precio, que no está donde lo miras. No es solo que la otra persona siga igual. Es que llevas 2 semanas ausente de tu propia vida por una conversación de 20 minutos que no has tenido. El tenedor en el aire un domingo, y tú por dentro, en una reunión que todavía no existe.
Yo he ensayado conversaciones durante semanas. Meses. Y me sabía cada réplica, menos la real, porque nunca se la dejé decir.
No hace falta fabricar valentía... que no se fabrica. Hace falta pillarte en el ensayo número 30 y ver a dónde te has ido. Y volver es más pequeño de lo que parece: ponerle día y hora en la agenda. O, en vez de ensayarla otra vez, volver a tu cena.
¿Cuántas veces has tenido, esta semana, una conversación que todavía no ha pasado?
Lo que acabas de leer, ¿te resuena?
Déjame tu correo y te envío dos nuevos escritos cada semana: dos piezas breves sobre pillarte huyendo y volver a habitar tu tiempo.
Te das de baja cuando quieras.

Jorge Cebrián De Irueta
Directivo de operaciones. Construyo Habita Tu Tiempo, un entrenamiento de presencia para directivos.