El primero que se fue de la reunión fue el que la presidía

Hay una fuga que ningún plan de retención arregla, porque no aparece en ninguna encuesta y nadie dimite por ella.

Es la del veterano que se marcha de la sala sin levantarse de la silla.

Piensa en cómo funciona. Cuando alguien lleva 20 años en la casa y preside la mesa, nadie comprueba si está. Se le da por presente por defecto. Y el oficio responde por él: dice lo correcto en el momento correcto, con la cabeza en el consejo del jueves.

Al becario que se despista lo caza cualquiera en 30 segundos. Al que preside no lo caza nadie. Muchas veces, ni él mismo.

Y se paga. Se paga en pequeño. Alguien trae 3 opciones que le han costado una semana, y de la cabecera llega un me parece bien, seguid por ahí. Ni una pregunta. La decisión que tocaba hoy se aplaza a la semana que viene. Y todos salen con la sensación de que a esa reunión le faltó algo, sin saber qué.

Le faltó el que la presidía.

Solemos hablar de la desconexión como algo de quien acaba de llegar o de quien ya tiene un pie fuera. Casi nunca miramos hacia arriba.

Que nadie te pida cuentas de tu presencia no significa que estés presente. Significa que el único que puede pillarte eres tú.

¿Cuántas de las reuniones que presidiste esta semana habitaste de verdad?

Jorge Cebrian De Irueta

Jorge Cebrián De Irueta

Directivo de operaciones. Construyo Habita Tu Tiempo, un entrenamiento de presencia para directivos.